miércoles, 25 de septiembre de 2019

EL PROCESO DEL DUELO DEL PACIENTE CON PÉRDIDA DE UN OJO, Y PREPARACIÓN PSICOLÓGICA PARA EL USO DE PRÓTESIS.


EL PROCESO DEL DUELO DEL PACIENTE CON PÉRDIDA DE UN OJO, Y PREPARACIÓN PSICOLÓGICA PARA EL USO DE PRÓTESIS.

Lo primero que nos plantea la psicología en cuanto a la experiencia de pérdida de órganos en general, es que el paciente va a atravesar por un proceso de duelo, que involucra un síndrome con síntomas específicos.

Se trata de un proceso NORMAL, cuya duración es entre 6 meses y un año.  Generalmente a los 2 meses de la pérdida, los signos y síntomas más agudos suelen ir perdiendo fuerza, pudiendo la persona adaptarse mejor a la nueva situación (recuperar el sueño, el apetito y el funcionamiento normal) y por lo tanto aceptar el cambio y la idea de tener una prótesis.

Las etapas de este proceso de duelo son las siguientes: (Margaret Mead, )

1.- El Shock: La persona suele presentar aturdimiento, nudo en la garganta, llanto, desconfianza, negación (no aceptar la pérdida y buscar medios alternativos para recuperar el ojo), suspiros, sentido de irrealidad, vacío en el estómago.

2.- Aflicción: Se observa ira, insomnio, tristeza, agotamiento, debilidad, anorexia (pérdida de apetito y de peso), anhedonia (desinterés en las actividades placenteras), introversión, pensamientos obsesivos sobre el estado anterior a la pérdida del ojo, culpabilidad, (¿que hice mal? ¿por qué a mi? ¿por qué los doctores no me ayudaron, etc.,) dificultad en el sueño (problemas para dormirse, despertares repentinos) y para concentrase, y sueños relacionados con la experiencia de la pérdida.

3.-  Negociación   En esta etapa la persona comienza a aceptar la pérdida del ojo, pero busca una compensación que puede ser interna o externa.  Desde una nueva cognición para reorganizar la experiencia traumática como un aprendizaje y un proceso de madurez, hasta recompensas materiales concretas como una pensión, o deseos de mejorar su calidad de vida con nuevas metas y/o adquisiciones.  La persona hace planes futuros para continuar su vida y está dispuesta a hacer cambios, pero todavía no entra en la acción.

4.- Resolución: La persona puede recordar el pasado con placer, recupera el interés por otras actividades, establece nuevas relaciones.

Como es obvio cada etapa de la absorción psicológica del trauma, así como la preparación para la aplicación de la prótesis, implica necesidades especificas de intervención.

En el siguiente cuadro, se explica cómo actuar en cada etapa:

SHOCK
PREOCUPACIÓN
NEGOCIACIÓN
RESOLUCIÓN

El paciente no acepta ni siquiera la pérdida del ojo. El paciente no escucha ni acpeta sugerencias
El paciente está enojado e inmovilizado por la experiencia traumática, pero reconoce la pérdida del órgano como algo insalvable.
El paciente está listo para aceptar cambios.
El paciente ha resuelto la pérdida y está listo para actuar y cambiar.

El especialista le ofrece empatía y le da un tiempo para que elabore el duelo
El especialista le ofrece empatía y le da motivación reforzándole su valor, y fortaleza.

El especialista le habla sobre las ventajas de la prótesis, dándole motivación para ver hacia adelante
El especialista lo felicita, y le propone directamente el procedimiento para la implantación de la prótesis

A los 2 meses le ofrece información sobre las ventajas del uso de la prótesis con folletos, fotos. NO lo presiona y le deja tiempo para que decida
El especialista le da información verbal sobre las ventajas de la prótesis, motivándolo a reorganizar su vida y a hacer nuevos planes y proyectos,
El especialista le habla de los procedimientos, tiempos, costos, etc. de la implantación de la prótesis.
El especialista calendariza la intervención protésica.

Cabe indicar que la empatía, más que una actitud amable, es una habilidad terapéutica, en la que el especialista se muestra receptivo y sensible a las necesidades y estado del paciente, permitiéndole expresar sus sentimientos, condiciones y necesidades, así como respetando su propia explicación de la pérdida.  Ser empático implica no imponer al paciente ninguna idea, juicio, o valoración.  Pero simultáneamente implica hablarle con la información veraz y fidedigna. 

Para los casos de pacientes hipersensibles, es conveniente usar la metodología de la escucha reflexiva y la información a través de folletos.  La escucha reflexiva indica dos fases: escuchar al paciente con atención, mirándole a los ojos con aceptación y después parafrasear su discurso, con la muletilla “Entiendo... que usted se siente triste por esta pérdida y que se le hace difícil por ahora aceptarla.”

Otro aspecto importante a considerar es que, si bien hay un proceso de duelo al perder cualquier órgano del cuerpo humano, el ojo puede acarrear más repercusiones en la esfera psicológica, debido a los siguientes factores.

1) El yo está identificado con la imagen física y en particular con la cara. La pérdida del ojo por lo tanto puede acarrear una desorganización de la personalidad, PÉRDIDA DE IDENTIDAD, con deterioro de la autoestima, percepción de incapacidad permanente, aislamiento social y resentimiento.

2) El ojo determina muchas de las funciones cerebrales relativas a la percepción (detección de rasgos, agrupamiento de objetos) y atención.  Por lo tanto la persona puede registrar un periodo de inhabilidad para comprender el exterior y un proceso de introversión.

Es importante anotar que para algunos pacientes la pérdida de un ojo, puede desencadenar un proceso psicopatológico como cuadros de depresión o ansiedad, en incluso una sintomatología suicida-  La psicopatología del duelo fue desarrollada por Sigmund Freud (Duelo y melancolía 1917).

En este caso el duelo se alarga y la persona se establece en un estado de ánimo deprimido, con desinterés por el mundo externo, autoreproches, autodenigración, insomnio, productividad inhibida. La persona siente un vacío interno.  Por supuesto estos factores pueden obstaculizar el implante de la prótesis, o incluso que al aplicarse la prótesis el sujeto no experimente una mejoría anímica.

El duelo patológico puede desencadenarse por factores internos y externos.

Los internos son una depresión previa, o trastornos de la personalidad latentes.  Para lo cual será importante que el especialista recomiende un tratamiento psicológico o psiquiátrico.

Los factores externos que pueden propiciar el duelo patológico son:

Y Si la pérdida del órgano fue repentina (por ejemplo, en un accidente automovilístico)

Y Si la pérdida del ojo implicó la violencia (asalto, peleas intrafamiliares, o callejeras)

Y Si la persona carece de una red social de apoyo, o si además de la pérdida del ojo, pierde trabajo, o familia, o condición económica.

Y Si las cogniciones sobre la muerte son aterradoras para el sujeto.

Los factores coadyuvantes para una pronta rehabilitación y asimilación de la prótesis son:

a) Que la persona pudo anticipar la pérdida del ojo (tiempo de preparación)

b) Si la persona pudo tener los medios y recursos disponibles para luchar hasta el final por la preservación del órgano

c) Si contó con los especialistas adecuados y responsables

d) Si contó con la red social de apoyo (familiar y de amigos) para atravesar por el proceso de pérdida

e) Si contó con respaldo espiritual para integrar la pérdida a una nueva condición existencial

f) Si cuenta con la motivación para reorganizar su vida, con base en la nueva condición física.

g) Si la persona logra comprender la vida como un proceso de pérdidas sucesivas hasta llegar a la muerte, y entiende a ésta como la culminación de la realización temporal para realización trascendental.

En definitiva, la actitud del especialista, es muy importante para el paciente.  Si este se muestra empático y sensible, será un motor tanto para la recuperación del paciente, incluyendo el uso y aceptación de la prótesis.

Infografía de prótesis ocular